Jesús Ollero. SEVILLA. El grupo tecnológico Ono finalizará después del verano un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá la salida de 785 empleados, a los que la empresa ha añadido numerosas bajas por distintos conceptos hasta reducir su capital humano en un 40 por ciento, superando los dos mil despidos del total de cinco mil asalariados con los que contaba hace un año.Esta operación incluye además una notable reducción de sus instalaciones en Andalucía, en especial en la central de Sevilla, toda vez que la pretensión de la empresa es centralizar las operaciones en Madrid y Barcelona, con lo que las plazas andaluzas quedarían como meras delegaciones, incluida la central hispalense.

Bajo el manto de un ERE que Ono consideraba necesario para poder asumir la viabilidad de Auna tras su absorción en el otoño de 2005, el grupo tecnológico está cerca de triplicar las bajas recogidas en el expediente en un movimiento que el Sindicato de Trabajadores de Comunicaciones (STC) califica de “vaciamiento” de puestos de trabajo.

El ERE se ha disparado desde los 785 previstos inicialmente hasta superar los 2.000 contabilizados por diversos conceptos. Así, fuentes del STC denuncian que en los últimos 12 meses se han producido en el grupo Ono más de 2.000 resoluciones de contrato, incluyendo las recogidas en el ERE; el resto las considera un “vaciamiento de puestos de trabajo”. Así, la empresa ha obtenido 500 bajas voluntarias y 317 salidas por no superación del período de prueba, mientras ha firmado 220 despidos disciplinarios, 207 liquidaciones por finalización de contrato y otras 130 por haberse negado a una orden de movilidad geográfica, asegura el STC.

De esta manera, el número de bajas en Ono supera las 2.000 del total de 5.000 trabajadores que componían el grupo, lo cual supone un 40 por ciento del total. Eso sí, el STC asegura que Ono está incorporando nuevos trabajadores con un menor coste para cubrir una pequeña parte de los despidos ejecutados.

Ante semejante panorama, el STC ha iniciado una ronda de consultas con el resto de organizaciones sindicales representadas en la compañía para dar por finalizado el ERE. “El sindicato STC ya ha puesto el cerrojo a este ERE, y cualquier despido forzoso que la empresa realice amparándose en el ERE lo denunciaremos ante el Ministerio de Trabajo y realizaremos las correspondientes actuaciones ante los Tribunales, tanto por el incumplimiento del número de despidos acordado como por la falta de justificación de los mismos”, afirma el STC en la última comunicación distribuida entre la plantilla hace apenas unos días.

El STC asegura que Ono ofrece “justificaciones vagas para los despidos”, así como la “falta de recolocaciones, salvo con traslados forzosos”, de los trabajadores sujetos a resolución contractual. La duplicidad de puestos derivada de la absorción es uno de los argumentos de la empresa para justificar los despidos, si bien el STC observa que esa duplicidad sólo se produjo en los cargos directivos por la fusión de empresas.

La situación global del grupo Ono adquiere una especial gravedad en Andalucía, en particular en las plazas anteriormente propiedad de Auna (Supercable). Supercable llegó a tener más de 500 empleados que se quedaron en algo más de 300 con un primer ERE en Andalucía como consecuencia de la fusión de Aunacable (consorcio de cable que fusionó a distintas operadoras, entre ellas Supercable) con Retevisión y Amena.

Ahora, el actual ERE recoge la salida de al menos 65 trabajadores de la central sevillana y de otros 50 como mínimo en las distintas plazas andaluzas, si bien los sindicatos y los propios empleados elevan considerablemente esa cifra con despidos al margen del expediente. Los datos del ERE ya sitúan al personal de Sevilla en unos 250 trabajadores, si bien fuentes del STC reducen esa cifra hasta niveles “aún desconocidos”.

Así, la otrora potente central sevillana puede quedar incluso reducida a ofrecer los más básicos servicios de soporte técnico, tal y como temen los representantes sindicales y los propios trabajadores, que aún desconocen el número final de empleados a resultas del ERE y de la paralela reducción de personal. Mientras, al menos 25 empleados de Cádiz (Cádiz capital, Jerez, El Puerto y Algeciras) han sido trasladados a Sevilla para ocupar algunas de las plazas de los trabajadores despedidos.

Además, Ono ha redireccionado sus call-center a Chile, prescindiendo de servicios propios y subcontratados.

De Supercable a Ono pasando por Auna

Impulsado entre otras instituciones por las cajas sevillanas, Supercable surgió a finales de los años 90 como la respuesta andaluza a la pujante industria de las comunicaciones de cable. Con el cambio de siglo, la complejidad de un mercado volátil invitó a distintas operadoras de cable a fusionarse en 2003 para formar Aunacable (Menta, Madritel, Cabletelca, Able y Supercable), que pronto pasó a ser Auna con la entrada de Retevisión y Amena, que ampliaban las posibilidades y el mercado del grupo.

Las fusiones colocaron a la empresa en unos 4.000 empleados; los 500 que trabajaban en Andalucía ya pasaron a ser menos de 350 con un primer ERE. En otoño de 2005 se produjo la absorción de Auna por parte de Ono, iniciándose la primavera siguiente un segundo ERE de año y medio de duración que culminará en octubre y que dejará el número de empleados de la compañía en unos 3.000 frente a los 5.000 preexistentes.

Fuente: http://www.diariodecadiz.com/106081_ESN_HTML.htm