Se venden esclavos al mejor postor  24/09/2007

Con gran regocijo se anunció la instalación en Querétaro de un mega “call center” de la empresa Santander Serfín con un costo de 120 millones de dólares y que generará, al menos, 4 mil plazas de trabajo para operadores telefónicos. El Gobierno del Estado se ha apuntado este hecho como un gran logro de su administración, sin embargo, la ciudadanía no tiene nada que festejar, ya que los empleos son de muy bajo perfil y los interesados no ganará más de 4 mil pesos al mes, serán contratados por una empresa externa que le imposibilitará generar antigüedad y no tendrán prestación alguna. Además, dicha institución viola impunemente el derecho de los trabajadores al exigir, por ejemplo, una prueba de detección de VIH-Sida, a los aspirantes a emplearse.El único beneficiado, como ya viene siendo una costumbre será el banco español, ya que el servicio de atención telefónica no es gratuito. Tan solo a los más de 4 millones de usuarios de sus tarjetas de crédito en México, se les cobra un promedio de 300 pesos anualmente por el uso de este y otros servicios menores, que representan mil 200 millones de pesos al año, es decir, con esta suma Santander podría levantar un edificio similar al que construye actualmente cada año.

Además no podemos dejar de mencionar los intereses aproximados de un 35% anual que se le cobra al cliente cada vez que se usa la tarjeta y ni que decir de las obligatorias afores o de las tarjetas de débito que en México superan las 10 millones para dicha empresa.

La precaria situación que viven los nuevos empleados de la institución bancaria se remontan al 2002, cuando aprovechando una fusión simulada entre ambos bancos para desaparecer al Sindicato Único de Trabajadores de Serfín. Esto permitió que la empresa no hiciera del conocimiento de sus empleados el balance anual del 2002 al 2005 y que paulatinamente rescindiera las prestaciones laborales, incluyendo el derecho a antigüedad.Este es sólo uno de los muchos casos en que se demuestra al servicio de quienes están nuestras autoridades. Detrás de su discurso “social” permiten que se violen los derechos laborales más fundamentales en beneficio de grandes empresas como Chedraui, Bombardier, Maxcom, Wal Mart y muchas otras más que cada día se hacen más ricas. Además, nuestros gobernantes no sólo permiten, sino que alientan la explotación de una población necesitada y sin opciones.

Desafortunadamente Santander-Serfín conseguirá a sus 4 mil empleados y tendrá otros 4 mil en su lista de espera, ya que nuestro gobierno no está generando fuentes de empleo, más bien, se han convertido en una inmensa fábrica de pobres, de personas sin la más mínima capacitación, lo que se traduce en un paraíso para los voraces inversionistas extranjeros. Es urgente que tomemos conciencia de la situación y que exijamos a nuestros representantes un cambio radical en este sentido. Queremos empleos dignos y no una esclavitud disfrazada. 

Nota: 1 peso Mexicano= 0,065, lo que deja el sueldo de los teleoperadores mexicanos de la campaña de Serfin en un máximo de 260 euros al mes.

Nota CUTT:  Ya no se puede negar que nuestros datos bancarios están en manos de call center allende los mares.

Fuente: Diálogo Queretano